José de Jesús Fuentes, Pedro Cortés Xiqui
León, Gto. 17 de mayo. Los maestros de la arquidiócesis se hicieron presentes para cumplir con el homenaje a la Madre Santísima de la Luz en la Eucaristía dominical en la Catedral Basílica, presidida por Monseñor Jaime Calderón.
La pastoral para la cultura y la educación se hizo presente con el siguiente mensaje: “El arte de educar requiere protagonistas llenos de alegría, vida interior y valentía para educar a los ciudadanos del presente y del futuro.
Formar a las nuevas generaciones es convertirse en una estrella que guía en la vida, no sólo con conocimientos sino sobre todo con el ejemplo de la vida propia.
El testimonio es el mejor ejemplo para educar. Ser testigos del amor a la verdad en medio de la crisis de humanidad y de ideologías que pretenden asfixiar a los niños, adolescentes y jóvenes, es un signo de esperanza. Ser testigos de la belleza entre tantas sombras que atraen a las nuevas generaciones significa un respiro social.
Ser testigos del bien de la comunidad es una forma de enseñar a encontrar sentido a la vida abriéndose a los demás y darse a sí mismo.
Hoy vivimos la tentación de querer suplir la responsabilidad de los padres de familia en la educación de sus hijos, recordemos que colaboramos con ellos y que juntos debemos enseñarles a ser críticos, ser libres, vivir con carácter y no dejarse engañar por la moda, los algoritmos de las redes y la inteligencia artificial, ni por quienes ofrecen información que no les hace crecer y sólo los ve como objetos de consumo.
Queremos invitarles a sumarnos para enseñar a los estudiantes a descubrir que, en el interior de su corazón, es donde encontrarán la voz de la conciencia que les orientará en su vida. Que en el silencio y en el encuentro con los demás es donde descubrirán los talentos que Dios les ha dado y que, con ellos, pueden transformar su vida y la de los demás.
Entre todos los que educamos, cada uno brillando como estrella, formemos una constelación que brille y oriente. Y que siendo reflejo de quien es camino, verdad y vida, entre todos los educadores les iluminemos con una luz de esperanza que rescate la dignidad de la persona, los valores familiares, la solidaridad fraterna y la convivencia para una paz duradera”.