1

¿QUÉ SIGNIFICA SER PADRINO?

Pbro. Lic. Mario García Rodríguez

Presidente de la Comisión diocesana de pastoral social

 

Estamos por terminar un ciclo más en la catequesis infantil, y por lo cual, se viene una serie de celebraciones y, por tanto, también fiestas y diferentes compras y gastos, de tal manera que entre los padres de familia y los padrinos se dividen los gastos. En muchos casos las personas que pudieran ser padrinos, piensan no sólo lo que implica ser padrino, sino también: ¿qué tanto debo o puedo gastar para el ahijado?” Y además, algo mucho más grave: ¿cuántos niños, adolescentes y jóvenes hablan con sus padrinos de bautismo, confirmación o comunión? ¿cuántos saben dónde viven sus padrinos? Y una pregunta más personal: ¿tus padrinos te ayudaron a buscar a Cristo o sólo aparecieron para la foto, la fiesta y desaparecieron para siempre?

Porque te voy a decir algo que tal vez nadie te contó: Los padrinos no nacieron para regalar cadenas, relojes, ropa o dinero; los padrinos nacieron para ayudarte a llegar al cielo. Muchos tienen padrinos de bautismo, confirmación y/o comunión, pero realmente pocos tienen segundos padres de la fe.

Hoy escogemos padrino porque es mi mejor amigo, es mi primo favorito, tiene dinero o se va a ofender si no lo escojo. Pero en los primeros siglos del cristianismo la pregunta era otra: ¿esta persona puede ayudarme a seguir a Cristo? Porque ser cristiano no era una moda, era un riesgo, ya que podías perder tus bienes, tu libertad, hasta incluso la vida.

Es verdad que las circunstancias han cambiado, y vivimos una situación muy diferente, pero el propósito de los padrinos no ha cambiado. Hoy algunos escogen padrinos para la fiesta, los primeros cristianos lo escogían para la eternidad. En los primeros siglos existía el catecumenado, en el cual las personas pasaban meses o incluso años preparándose para recibir el bautismo, y aquí entraban los padrinos, la Iglesia tenía que asegurarse que el que pedía el bautismo no era un infiltrado, alguien que no entendiera la fe o una persona que se acercara por motivos equivocados, por eso los padrinos verificaban la autenticidad de la conversión, no eran simples acompañantes, eran testigos de la fe. Podemos decir casi eran investigadores privados de la Iglesia Católica, no porque fueran espías literalmente, sino porque conocían la vida de la persona, el padrino sabía si realmente estaba tomando el Evangelio en serio. La Iglesia confiaba en su palabra.

Antes los padrinos respondían por tu fe. Hoy algunos ni responden mensajes.

Cuando alguien decía: “quiero bautizarme”, la Iglesia preguntaba: “¿Quién puede dar testimonio de esta persona?” y el padrino respondía: “Yo conozco su vida, sé que está tomando en serio a Cristo”. Pero su misión no terminaba en el bautismo apenas empezaba, tenía que acompañar al nuevo cristiano, rezar por él, corregirlo, animarlo, ayudarlo a perseverar, porque la fe se transmite de persona a persona; de discípulo a discípulo, de padre espiritual a hijo espiritual. Pero, seamos honestos, hoy muchos aparecen en la celebración, salen en las fotos, comen en la fiesta y desaparecen más rápido que los invitados cuando toca limpiar.

Si tu ahijado sólo te ve en navidad, no eres padrino, eres un invitado ocasional, por eso la responsabilidad es de quienes escogen a los padrinos, ¿cuál es el criterio para elegir a un padrino o madrina? Considero que deberíamos preguntarnos: “esta persona ¿realmente vive la fe? ¿será ejemplo para mi hijo? ¿lo ayudará a llegar al cielo?”

En el bautismo, la confirmación y/o la comunión te dieron un padrino ¿te dieron un segundo padre en la fe o simplemente un invitado VIP?

Tengamos en cuenta lo siguiente:

  • Un niño sin ninguna educación en la fe de parte de sus padres difícilmente encuentra el camino para crecer como persona y como cristiano.
  • Los padres de familia tienen la grave responsabilidad de ser ejemplo para sus hijos.
  • Los padres de familia al solicitar el bautismo para sus hijos se comprometen a continuar la formación cristiana hasta la edad adulta.
  • Los padres de familia primero deben conocer los misterios de la fe cristiana, para luego poder transmitirlos a sus hijos.
  • Papás y padrinos tienen la responsabilidad de formar en la fe al nuevo cristiano, pero igual cuando se recibe la confirmación y la comunión.
  • El padrino es un apoyo moral y ejemplo a seguir.
  • La tarea del padrino es velar por el crecimiento espiritual de su ahijado/a.
  • Los padrinos deben ser personas que creen y se esfuerzan por vivir cristianamente.

Como Iglesia, la comunidad cristiana apoya y ayuda a los padres de familia a hacer crecer la fe. Así, no sólo los padres de familia y los padrinos tienen la responsabilidad, sino también la tiene la misma comunidad cristiana.

En nuestro tiempo, entiendo que hay padres de familia responsables que en verdad buscan buenos padrinos, pero también me doy cuenta de que, debido a la ignorancia e indiferencia ante la fe cristiana, hoy es difícil encontrar personas dispuestas a ser padrinos y cumplan con las condiciones requeridas.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *